Entrevista a Adrián Taverna

 

Entrevista a Adrián Taverna. El Ingeniero de Sonido en Vivo histórico de Soda Stereo y Gustavo Cerati.

Por Ricardo Pegnotti

 

El jueves a la mañana recibí en casa la visita de un gran profesional, vecino del barrio. Adrián Taverna. Mates de por medio mantuvimos una agradable charla. Para muchos “El cuarto Soda”.

Hablamos de sus comienzos, de las bandas con las que trabajó en vivo. Su incursión en proyectos de estudio como Ingeniero de mezcla y productor. Y de su visión sobre el avance de la tecnología. Y por supuesto de Soda Stereo y Gustavo Cerati.

 

Contame sobre tus comienzos

Empecé a trabajar cuando tenía 15 años en Robertone, acomodando los equipos, preparando los cables. Descubrí los micrófonos, cuál servía para cada instrumento. Empecé a ver las consolas. En esa época no había escuelas. Aprendí trabajando, leyendo, cuando aparecía alguna revista.. Y equivocándote en la práctica. 

En Robertone mi trabajo era de lunes a Viernes haciendo mantenimiento y preparando los equipos para el fin de semana.

Luego empecé a acompañar a Robertone a los shows como asistente. El era el sonidista histórico de Sandro y también trabajó con los grupos históricos del rock. Pappo, Los Gatos, Almendra, Manal. Imagínate lo que significó para mi trabajar con él. Todos los equipos que se usaban para instrumentos y los equipos de voces, eran fabricados por él. No había sistemas de sonido todavía en Argentina. Yo entré cuando empezaron a existir los primeros sistemas de sonido. Hice shows con las famosas columnas.. risas..

 

¿Y cuándo fue la primera vez que pusiste las manos sobre la consola en un show?

Fue después de mucho tiempo de asistir a Robertone. El veía que me interesaba lo que hacía. Me fue introduciendo en la mezcla, la consola, los procesadores. Y así fue que con Riff en el año 1980, tenía 17 años, me dejó que manejara los tres canales de las voces. El manejaba todo el resto de la consola. Así continuamos durante dos o tres shows, hasta que en el cuarto show, no me olvido más, en el Teatro Diagonal de Mar del Plata, con Riff, comenzó el concierto y me dice “Ahora vengo”.. y no apareció más. Me tuve que hacer cargo de toda la mezcla. Ese fue mi debut. Cuando terminó el show apareció y me dijo “Bueno, a partir de ahora sos el operador de Riff”.

 

 

¿Y cómo siguió tu camino hasta convertirte, en lo que muchos dicen, el cuarto Soda?

Fui heredando las bandas. En esa época conocí a Virus, a Federico Moura, porque Riff y Virus estaban en la misma agencia, Rodríguez Ares. Michel Peyronel, el baterista de Riff, produjo el tercer disco de Virus, Agujero interior, fue el disco más rockero. Peyronel le comentó a Federico Moura que para sonar bien en vivo me tenían que llevar a mi. Los fui a ver a un ensayo, en los estudios TNT, ahí pegamos onda y empecé a trabajar con Virus durante casi dos año mientras seguía operando a Riff. En la agencia aparece una banda nueva que no tenía disco. Y lo contrataron a Federico Moura para producir el primer disco, esa banda era Soda Stereo. Y ocurrió lo mismo, Federico le dijo a Gustavo Cerati que si querían sonar bien en vivo me tenían que llevar. Tuve buena prensa de boca en boca entre los músicos. Así que a fines del 83 trabajaba con las tres bandas; Riff, Virus y Soda Stereo. Soda todavía hacía muy pocas cosas, chicas, en pubs. Riff se iba disolviendo, hicimos el último show en Ferro, un caos, la policía se fue y quedamos a la buena de Dios. Seguí con Virus, que tenía una gran cantidad de hits de ese disco y Soda que estaba grabando su primer disco. Recuerdo que un día tomé el colectivo para ir a la agencia y en la parada siguiente sube Gustavo que también iba a la agencia. Nos miramos… le pregunto “Qué haces acá?” Bueno, yo vivo acá, me dijo. Resultó que viviamos a 5 cuadras. Entre medio de nuestras casas estaba la iglesia del barrio donde Gustavo tocaba la guitarra y cantaba en el coro. En Villa Ortuzar. Y bueno. Teníamos casi una hora de viaje hasta la agencia y fuimos charlando. Desde ahí nos empezamos a ver muy seguido y comenzó a venir a casa a escuchar música.

 

Y desde entonces no se separaron más..

Tal cual. Hice todos los shows de Soda Stereo y todos los shows de Gustavo Cerati solista. Estuve 32 años con él. Siempre lo cargaba, le decía.. “Gracias a mí entraron al profesionalismo”… risas… “Yo ya era profesional, ellos eran una bandita”. 

 

 

¿Participabas en los ensayos de Soda para armar tus mezclas para el vivo?

Si. iba a los ensayos. Igual lo de Soda fue muy particular. Estuvieron como dos años ensayando. Tocando muy poco en vivo. Cuando salió el primer disco, que coincidió con la llegada de la democracia, hubo como una explosión y gran avidez por la música en español. Y durante el primer año de vida profesional, con el primer disco, hicimos como 120 shows, el segundo año 150. Es decir, ya no había ensayos, el ensayo era el vivo. No parábamos de tocar. Tocábamos en todo tipo de escenarios. Podía ser un pub, una discoteca, un club de barrio o un teatrito.

 

¿Tenías algún tipo de parámetro a seguir en cuanto al diseño sonoro de la banda en vivo?

Siempre me llamaron mucho la atención The Beatles, su música, sus películas. Me intrigaba el trabajo de George Martin. Las armonías de las voces y cómo manejaban el sonido, con la distancia en relación al micrófono, cómo podían cambiar el sonido si se paraban un paso más atrás. Y hacían 200 tomas hasta que una era la que quedaba. Todo eso lo fui incorporando. Eran sólo 4 canales. Ahí descubrí que había alguien que se encargaba de todo eso. Era la figura del productor.. También descubrí en esa época a Eddie Kramer, que fue el que acompañó a Hendrix en toda su experimentación dentro del estudio. En esa época no venían bandas extranjeras. Hasta que ví a Van Halen en Obras en el 82. Realmente la pera me pegó en la rodilla. El volúmen, la presencia, sonaban como en el disco pero mejor. Todo eso me abrió la cabeza. Ellos vinieron con su equipo de sonido. Impresionante. El bombo te pegaba en el pecho. Todo perfecto. Estábamos a años luz en Argentina. 

 

Dicho esto, ¿cuál crees que fue tu aporte al sonido en vivo de Soda Stereo?

Gustavo más de una vez  lo ha dicho. A mí siempre me gustó Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple, el rock pesado y Soda era una banda netamente pop. Yo sumé a Soda esa potencia del rock pesado en los shows en vivo. Logré que una banda pop de esa época tuviera mucha presión sonora. No sólo Gustavo ha elogiado este punto. Calamaro tambien lo ha dicho.. que en esa época cuando tocaba Soda, yo era parte de ese combo y se notaba la diferencia. Pensá que Soda en los comienzos no tenía muy definido el estilo, tocaban ska, un poco de reggae, algo de punk. Pero en el segundo disco la cosa cambió, el primer disco fue el de los chicos del barrio, pero Nada Personal fue un disco muy serio. Incluye temas que fueron reconocidos en todo latinoemérica.

 

Hablando de los discos, ¿participabas de alguna manera en el trabajo de estudio?

No, muy poco. En esa época no me gustaba estar en los estudios, me parecían lugares sombríos, encerrados, muchas horas. No sabía si era de día o de noche. Hasta ese momento era sonidista de vivo. En esos discos iba al estudio a ver qué onda, me aburría y me iba. Pero igual veía cosas y aprendía. Por ejemplo la compuerta, o el compresor. O los micrófonos del estudio, el Neumman.. cosas que en el vivo no estaba acostumbrado a ver. Hoy en día es distinto.

Con el tiempo fui cambiando y me amigué con el estudio. Recién en 1988 empecé a grabar. Desde entonces he grabado casi 50 discos de los cuales en veinte y tantos fui productor, como el caso de Rata Blanca y Ataque 77. Hice el camino inverso que la mayoría. Yo soy Ingeniero de sonido en vivo, pero con el tiempo me transformé también en Ingeniero de grabación y Productor musical. Sé7timo Día, el disco que se hizo para el Cirque Du Soleil lo produje yo y me ha traído muchas satisfacciones. Fue el primer disco de Soda sin Gustavo, el siempre fue el productor, el compositor. Fue una gran responsabilidad.

 

¿Sentías algún tipo de presión por parte de la banda cuando te presentaban el disco terminado y te pedían que sonara igual en vivo?

Siempre sentí que la banda sonaba mejor en vivo que en el disco. Me acuerdo que Gustavo me preguntó cuando terminaron el tercer disco, Signos.. “Y ahora cómo vas a hacer para que esto suene en vivo?”. Yo le respondí que lo iba a hacer sonar mejor que en el disco. risas…. Me miraba. Claro, era un gran disco. Muy buen audio para la época. Ese era mi objetivo. Después cómo lograrlo, muchas veces no sabía. No tenía todo ese arsenal de equipos que había en el estudio. En vivo tocábamos con lo que había. A veces viajaba antes para ver con qué me iba a encontrar y elegía lo mejor que hubiera disponible. No había rider. Fue mucho trabajo. Y las consolas. Olvidate. Cuál tenés? Había muy pocos outboards. El vivo era muy difícil.

 

¿En qué momento sintieron que dieron un salto de calidad en los shows en vivo?

En 1987, en el Festival de Viña del Mar, eso nos abrió las puertas para todo latinoamérica. Ahí nos dimos cuenta de la potencia que la banda tenía en vivo y surgió la idea de grabar un disco en vivo, que fue el cuarto, “Ruido Blanco”. Fue una experiencia increíble. Lo grabamos en varios países de latinoamérica. Por ejemplo en Perú grabamos con una máquina de 16 canales de una pulgada, que la tenía al lado de la consola.. Imagínate, una máquina que no salía del estudio la tenía ahí.. era una locura. Parecía Rick Wakeman, tenía tres consolas, splitters, cables por todos lados.  Así fue que lo grabamos en varios países. De una manera poco práctica y con lo que había. Fue un milagro ese disco. Y un gran aprendizaje. 

 

Vayámonos más adelante, varios años más tarde. Me Verás Volver Tour, casi 20 años después. Desde tu lugar, el FOH, ¿cómo viviste el gran cambio tecnológico…?

Bueno.. le hice comprar un equipo nuevo a una empresa.. risas. Tenía la experiencia del 97, la despedida en River, cuando se separó Soda. En ese momento evalué que no había equipo en Argentina que estuviera a la altura. Así que contratamos a Gabisom, la empresa brasileña, que nos proveyó el sistema de sonido Clair Brothers. Ese concierto en River fue único. El productor fue Grinbank. Se vendieron tantas entradas que el escenario que normalmente se ubica donde está uno de los arcos se corrió a la pista de atletismo. Y no me dejaban poner demorados, no había mas espacio, así que colgamos unas cajas diseñadas por Toro Martínez, con dos bocinas de 15’. Y con eso llegamos a la popular. Y la verdad que salió todo muy bien. Diez años más tarde, para el Me Verás Volver Tour, yo tenía mi vara, la de la despedida en el 97 y me encontré con el mismo problema. BALS era la empresa más grande y tenían un sistema que no me gustaba. Me trataron de convencer para que lo usara. Me planté, yo quiero otra cosa. La cuestión que compraron el sistema de sonido para el primer show de River, el JBL Vertec. El culpable fui yo. Ibamos a hacer solamente 8 shows de esa gira. Terminamos haciendo 23. Entre ellos seis River. Superamos la marca de los Rolling Stones que habían hecho cinco River. Lo cual a la companía BALS le sirvió, terminaron al final de la gira comprando el doble de equipos. 

 

¿En qué momento hiciste el click y pasaste del mundo analógico al digital? 

Cuando aparecieron los primeros sistemas digitales, no llegaban a asemejarse al sonido analógico, pero todo ocurrió tan rápido que al cabo de unos años las cosas se emparejaron. Y hoy creo que lo digital ha superado a lo analógico. En el estudio y en vivo. Siempre decía que las consolas digitales las diseñaba un ingeniero electrónico hasta que empezó a tener injerencia algún ingeniero de sonido. Al principio para corregir algún parámetro, un delay, tenías que ir pasando de páginas hasta encontrar lo que buscabas. Hoy ya es todo muy dinámico. Antes el sonido, eran ceros y unos, recortaban como loco. Una cosa es grabar audio y otra es grabar data. Hoy cambíó eso, encontrás un rango dinámico increíble. En el estudio y en el vivo. Hoy no se nota esa diferencia. Al contrario. El audio es mejor, está muy bien resuelto. A mi no me importa si es digital o análogo. Para mí suena mal o suena bien.

 

Situándonos ya en esta última década de gran avance tecnológico, ¿qué parámetro o banda en vivo te ha dejado alguna huella en términos de tecnología digital?

He visto shows que me volaron la cabeza. Así como te comenté sobre el show de Van Halen que creo fue en el 82, ver a Nine Inch Nails fue una clase magistral. Tuve oportunidad de estar en el mangrullo. Nunca vi usar a nadie tantos plug-ins y tan bien. Usaba una Venue D-Show. Además fue la primera vez que ví usar el Sound Check Virtual. El trajo su consola, el Pro Tools con todo grabado. Presionó play e hizo su soundcheck.

 

Imagino que a partir de ese concierto cambiaste la manera de pensar acerca del mundo digital

Si, claro.. Luego lo conocí en SVC a Greg Price, Ingeniero de Black Sabath y Ronnie Dio, cuando lo trajeron ustedes a dar una charla y ahí me cerró todo. Creo que la aparición de la Venue D-Show fue crucial. Y el soundcheck virtual con el Pro Tools. Yo había usado mesas digitales, pero creo que con la llegada de la Venue se estandarizó el uso de la consola digital..

 

Hasta hace poco trabajaste con Mario Pergolini en Vorterix a cargo de toda la parte de sonido.

A Mario lo conozco hace 30 años. Trabajé durante 17 años en su productora Cuatro Cabezas, donde me familiaricé mucho con el Pro Tools. Teníamos C24 y Pro Tools HD. Cuando Mario rompe su vínculo con Rock & Pop arma su propio proyecto, Vorterix, una plataforma novedosa que incluía radio, streaming, teatro y un estudio de grabación. Ahí cambiamos la C24 por una Venue Profile. Cuando las bandas tocaban en el teatro podían ser grabadas en multitrack y además de la actuación en vivo saliendo por el streaming que mezclaba yo, se editaron varios discos. Fue una experiencia muy importante, poder utilizar toda la tecnología disponible. Desde la misma consolas hacíamos la mezcla de monitores, la mezcla para radio, para el streaming y además grabábamos en Pro Tools el multitrack. Más no se podía pedir. Nos dio un resultado buenísimo. Usamos todas las entradas y salidas de la consola. Y todavía sigue funcionando. 

 

Hablemos un poco de tus nuevos proyectos. Y de la Vuelta de Soda… Gracias Totales.

El 19 de noviembre se cumplen 10 años del primer show de la gira de Fuerza Natural, en Monterrey, México. Se lanza un CD doble + DVD, filmado con 10 cámaras y audio de consola, en 2 canales. Directo de mi mezcla. Fue al aire libre en una cancha de Beisbol. Suena increíble. Se estrena el 19 de noviembre en todos los cines, Cinemark. Una única función. Estoy muy contento con esto.

Y por otra parte estamos preparando Gracias Totales Soda Stereo. Una celebración. Nosotros quedamos muy shockeados con la partida de Gustavo. Imaginate estuve 32 años junto a él. Un hermano, estuve más tiempo con él que con mi familia. Todo viene desde Sé7timo Día, el proyecto del Cirque du Soleil, que me obligó a digitalizar todas la grabaciones de Soda, que me llevó dos años juntando material. Cuando pasó el espectáculo nos quedamos con Charly y Zeta con la idea de hacer algo diferente por nosotros y por la gente. Soda sigue sonando en todos lados. No buscamos un reemplazante de Gustavo. Sería de mal gusto. Armamos un esquema con Zeta, Charly y algunos músicos más que pasaron por Soda y otros cercanos. Algo muy familiar. Para el tema de las voces, hicimos algo continental. Habrá cantantes de México, de Colombia, Argentina. Estará Chris Martin de Coldplay y también está muy interesado Bono de U2. Le mandé material la semana pasada. Estamos esperando su respuesta, está muy entusiasmado.

Las entradas se agotaron en tres días. En Argentina el show será el 22 de marzo de 2020 en el Campo de Polo.

 

Para el proyecto de Soda vas a salir con la nueva consola Venue S6L. ¿Qué te llevó a tomar esta decisión?

Me gusta la versatilidad de la plataforma, la calidad del audio. Yo empiezo al revés, primero me interesa la calidad del audio, después veo la practicidad. El audio de Venue me gusta muchísimo. También la flexibilidad del uso de los plug-ins propios y de otras plataformas. Con los plug-ins tenés una potencia mayor en cuanto a procesamiento y calidad de audio. Es una combinación imbatible, la Venue y los plug-ins. Además vamos a grabar todos los shows, desde la consola de PA, desde la de monitores. Vamos a aprovechar todas las posibilidades que nos ofrece la plataforma.

 

Para finalizar, ¿qué le aconsejás a quienes se inician en el mundo del sonido en vivo ?

Está muy bueno que haya lugares para estudiar. En nuestra época no había casi nada. Uno nunca termina de estudiar y experimentar. Mi consejo es que nunca hay que olvidar lo básico. Si empezamos a hablar de plug-ins antes de saber cuestiones básicas, de cómo funciona un ecualizador, estamos mal. Lo fundamental para que puedas trabajar bien es la ganancia. Hay que lograr que la mejor calidad de señal llegue a tu consola. Si la ganacia está muy baja vas a incrementar soplido y ruido y si está exagerada, habrá distorsión. Par mi ese es el ABC. Después identificar las frecuencias, saber dónde trabaja cada instrumento. Siempre hago capas, cuál es el instrumento que tiene más baja frecuencia, cuál es el que tiene la frecuencia más alta. En las frecuencias medias pasan la mayoría de los instrumentos. Para darle lugar a cada instrumento y que se entiendan tenés que saber dónde trabajan. Los plug-ins vienen después. Es fundamental escuchar todo tipo de música. Un día podes mezclar una banda de rock otro día una de jazz. Escuchar mucha música y variada te da herramientas para luego saber cómo trabajar.

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